lunes 14 de julio de 2008

Por dónde empezar

Una tarde, ya oscureciendo, un viejo sabio caminaba por la playa mirando el rompimiento de las olas y la arena.

A
lo lejos, vio una figura que se desplazaba como bailando. Conforme se
acercó descubrió que era un joven que recogía algo y lo lanzaba al mar.

Al llegar junto a él le preguntó:
- ¿Qué haces?
- Estoy recogiendo las estrellas de mar que la marea arrojó a la playa, dijo el joven.
- ¿Y para que?, inquirió el viejo.
- Para que, al amanecer, no mueran por los rayos del sol.

El viejo, viendo las miles de estrellas que se encontraban en la playa, burlonamente, le dijo al joven:
-¡No tiene sentido lo que haces! ¡No ves que son miles de estrellas!

Y
el joven, con más energía y entusiasmo, tomó una estrella de mar y la
arrojó con todas sus fuerzas al océano y, acercándose al viejo le dijo:
-Si, pero para esta, ¡Ya tuvo sentido!


Tomado de: TANTO POR HACER…¿CÓMO EMPEZAR?